Avanza proceso para declarar geoparque mundial al Cañón del Chicamocha

Imagen tomada de vanguardia.com

En este patrimonio inmaterial de Santander se adelantan los requisitos establecidos, en tres fases determinadas, para conocer si es merecedor de recibir la denominación de la Unesco como Geoparque Mundial.

El pasado 24 de mayo, el gobernador de Santander, Mauricio Aguilar y 11 alcaldes del departamento firmaron la postulación de este atractivo natural ante el Ministerio de Cultura para iniciar la búsqueda de la declaratoria del Cañón como un epicentro turístico, cultural y natural de clase mundial.

Aguilar Hurtado explicó que la importancia del reconocimiento radica en que “los geoparques son áreas únicas, geográficamente unificadas con lugares y paisajes de relevancia internacional que son gestionados desde una perspectiva holística de protección, educación y desarrollo sostenible”.

El mandatario departamental destacó que “si el Chicamocha logra consolidarse como geoparque, brindará a la población orgullo y sentido de pertenencia con la zona. Asimismo, mejorará el conocimiento y comprensión del uso sostenible de los recursos del planeta, la mitigación de los efectos del cambio climático y la reducción de los impactos de los desastres naturales”.

Los valores patrimoniales

Desde el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Santander, el Servicio Geológico Colombiano y la Universidad Industrial de Santander se adelanta un proceso para integrar y evidenciar los valores patrimoniales de esta maravilla natural para ser registrados ante la Unesco; para el caso de la UIS, hay apoyo de profesores, profesionales y estudiantes de las escuelas de Geología, Biología, Trabajo Social y Diseño Industrial.

De acuerdo con voceros de la Universidad, durante la etapa inicial del proyecto se realizó “el levantamiento del estado del arte para realizar una lectura del territorio e identificar potenciales lugares (geositios) de interés patrimonial desde la perspectiva geológica, biológica y sociocultural que hacen parte del territorio del Cañón del Chicamocha”.

Así las cosas, se propuso que la extensión del territorio del Cañón que buscará la declaratoria será de 1.523 kilómetros cuadrados y estará conformado por los municipios de Aratoca, Barichara, Cepitá, Curití, Jordán, Los Santos, Molagavita, Piedecuesta en las inmediaciones de Umpalá, San Andrés, Villanueva y Zapatoca.

Los expertos adelantan actualmente salidas de campo en los territorios de la zona de influencia para realizar un inventario del patrimonio natural y cultural de la zona, apoyados en estrategias como geoeducación, cartografía social, identificación, visita y valoración de sitios de interés, diseño de georrutas.

Diálogo con la comunidad

Otra de las fases en las que se avanza es la de la socialización del proyecto con las comunidades y donde según el informe, este aspecto se sustenta con el desarrollo de ocho talleres participativos, con más de 225 participantes, que tienen la misión de multiplicar el mensaje en sus comunidades. Esta actividad también se replicó con estudiantes de la zona.

Habría Geoparque en dos años

Según el Gobernador de Santander, la entrega de la carta, programada para julio, se adelantó para mayo pasado y tendrán que pasar cerca de dos años y medio para obtener el reconocimiento Unesco. Entre otras, habría visitas en abril y septiembre del 2023 por parte del organismo internacional y la nominación podría estar lista entre marzo y abril del 2024.

El del Chicamocha es considerado el segundo cañón más grande del mundo con una extensión de más de 108.000 hectáreas y cerca de 2.000 metros de profundidad. En este territorio conviven desde la ceiba barrigona hasta el colibrí ventricastaño.

El proyecto total tiene un costo inicial cercano a los $285 mil millones, de los cuales desde la Gobernación de Santander se proyecta aportar unos $700 millones, según los requerimientos de la Unesco.

Tomado de vanguardia.com

Nota: La opinión de cada comentario será respetada y atentida. Sin embargo antes de publicarse será revisada para evitar contenido con intenciones de causar daño.